Las situaciones con las que puedes sentirte identificado hacen de “Frutica Picada” una experiencia única.
Un viaje de regreso a aquellos momentos que marcaron nuestra forma de ver la vida: la universidad, el primer trabajo, el matrimonio, el hogar… y esos saludos que se convertían en conversaciones infinitas.
Andrés López, con su característico ingenio, nos invita a mirar por la ventana de la memoria colectiva y revivir lo cotidiano con una nueva perspectiva.
Es una puesta en escena que recoge lo mejor de nuestra identidad: Lo latino, lo pasional, lo tropical y lo cotidiano.
En este viaje emocional, las historias se entrelazan para revelar lo que somos tú y yo: personas que encuentran belleza en lo simple, sentido en lo compartido y alegría en lo vivido.