CIERTOS ACIERTOS Y DESACIERTOS

7 de marzo de 2011

Muchachos y muchachas en plenos estudios universitarios, aprovecho este espacio al que he sido invitado para compartir con uds. “ciertos aciertos y desaciertos” de lo que yo viví en la universidad y espero que sirvan para capitalizar experiencias y que no tengan que tropezarse con las mismas piedras con las que yo lo hice y cumplir con sus objetivos como estudiantes universitarios. Veo que ello es más o menos lo que se espera de mi al escribir un artículo como estos dirigido a tal comunidad.

Primero: Yo estudié y pasé por la Universidad de los Andes en Bogotá, empecé por Ingeniería de Sistemas, me pasé a Antropología y al llegar a casi 8 años en la universidad decidí hacer un curso técnico de educación en Canadá y ese fue mi grado: “Facilitador de Educación Experiencial.” Es decir, vengo siendo un educador que propone experiencias para que la gente saque de ahí cierto conocimiento y lo aplique en sus vidas cotidianas para florecer y prosperar mejor. Al menos eso es lo que logré decifrar acerca de la Educación Experiencial (Experiential Education). Saqué en las pruebas de estado ICFES en Colombia un puntaje de 385/400 y tengo un IQ medido de 156 por la revista Aló. (Una prueba que hicieron de la asociación MENSA a ciertas figuras públicas para posterior publicación). Creo que es bueno, aunque la verdad siempre fui muy dado a los juegos matemáticos y mentales, así como a los rompecabezas y acertijos, digamos que en mi casa no tuvimos muchos electrodomésticos y creo que la prueba en vez de medir mi inteligencia de alguna manera midió mejor mis conocimientos en la resolución de aquellos “puzzles.” Me gusta esta palabra en inglés, suena como a Gato de Cheshire, soy fanático de Lewis Carroll y de Escher.

Decidí ser comediante porque mis actividades extracurriculares apuntaban a eso: teatro callejero a manera de contador de cuentos de plazoleta universitaria. Desde el año 1990 un miércoles de mayo, me dediqué con todo a ser “cuentero universitario” y eso me llevó al oficio de escritor, actor y creador de obras para teatro, y por supuesto dentro de sus subdivisiones: comediante.

Entonces, digamos que se “hacer chistoso con propósito,” y ese propósito es que la gente tenga buenos recuerdos, que confronte sus problemas con una sonrisa en la cara, y que de ello se pueda cambiar al mundo.

Ahora que ya me presenté, pues te digo amigo(a) universitario(a), estas son algunas de mis recomendaciones reflexionando sobre mis aciertos y fracasos en lo que fue mi vida de academia superior:

1. Uno no lo sabe todo acerca del tema. Quien se cierra por “soberbia nerd” a todo conocimiento o campo está destinado a arrepentirse.

2. De la soberbia académica no queda sino la mala nota.

3. No importa cuan impotable y nefasto sea el profesor, nunca lo bautices como un enemigo académico a muerte. Nunca se “gane” la ira o desprecio de un profesor, dialoge y pida orientación y ayuda. La academia sirve a todos por igual.

4. No se ponga de rebelde a la brava o porque sí, el derecho a la expresión viene después del ejercicio al aclarar los malentendidos. No excluya, no “se las de,” no sea engreído, no subestime, no se llene de prejuicios, ni para arriba, ni para abajo.

5. No use ningún tipo de droga mental, sea ilegal o legal. Las drogas no van con el estudio ni la creatividad, tampoco expanden la mente, eso es un mito urbano.

6. Hágase con los mejores, los nerds y los geeks tienen más información relevante, y dominarán, (¡ejem!, gobernarán) al mundo.

7. No piense en lo que va a hacer el viernes por la noche en la fiesta de la hermandad, piense en dónde estará dentro de 10 años al mostrar una hoja de vida con las mejores notas.

8. No estudie para pasar los examenes, estudie para aplicar. Eso lo aprendí de L. Ronald Hubbard, ingeniero egresado de la George Washington University.

9. Son sólo 5 años y se pasan rápido, y a la vez es mucho tiempo para demostrar que usted puede ser el mejor en su área. El tiempo que se da para estudiar para un examen es mucho mayor que el tiempo que se da cuando se necesita una información urgente o solución inmediata en el mundo real.

10. Proteste y hágase sentir cuando las cosas sean realmente graves, cuando de verdad haya faltas graves a la ética, a los principios y valores en los cuales se basa cualquier universidad en el mundo, no se haga fama de arma pleitos o beligerante gratuito.

11. Si quiere hacer parte de actividades extracurriculares, que sean de verdad las que le gustan y donde quiera aprender algo, no donde está de moda o porque hace parte de alguna tendencia pasajera.

12. No se ponga a “probar de todo” porque se quedará sin decidir qué era realmente lo que le gustaba en un principio. La mejor manera de perderse es empezar a probar de todo. A eso lo llamo el alumno “colibrí,” recordemos que el colibrí para mantener su vuelo requiere de demasiada energía y uno no tiene tanta para derrochar. Eso de que hoy estoy en el grupo de “salva-pantallas” y mañana en el grupo de “obstaculizadores” para después estar en el de “bellas esencias”, pues la verdad no agrega y lo que hace es desorientar. Decida y haga.

13. Hágase conocer de la gente poderosa y guardiana de las llaves que celan la esencia de la universidad. Métase con los mejores sin esnobismos y manteniendo su esencia, es decir admirando a la gente con sinceras ganas de conocer y ser parte del futuro grupal.

14. Tenga buenos modales, sea digno de confianza, haga las cosas bien en abundancia. Si a eso le adiciona buenas relaciones públicas con la gente correcta, nadie se olvidará de ud. a la hora de involucrarlo en un proyecto futuro visiblemente exitoso y necesario, es decir: buena idea.

15. Lleve los proyectos a cabo, si usted hace parte de algo y hay un buen propósito culmine los ciclos. Haga las cosas a cabalidad.

16. Tenga una correcta ortografía y enriquezca su vocabulario.

17. Nunca se invalide y viole su integridad personal. Sea parte de la gente correcta y si es necesario escriba sus políticas personales, así sabrá con certeza la senda que cruzará.

18. Como una amiga mía me dijo un día, basado en un consejo que le dió un expresidente colombiano: “No gradues enemigos porque ejercerán.”

19. Las relaciones afectivas así como la vida sexual no deben afectar el curso de esos cinco años de estudios. Si se va a enloquecer experimentando sexualmente y volviéndose loco porque la vida hay que vivirla intensamente en la universidad, le deseo suerte porque la necesitará. Si bien es cierto que uno tiene sus hormonas, sus deseos y enamoramientos, no haga de ellos un drama o una tinaja hirviendo donde se quemará. Separe las dos cosas y sea moderado.

20. Si necesita dinero trabaje duro, no espere a que le den, pida. Si quiere una beca mire a ver cómo es que se la gana uno, no se quede con los brazos cruzados, y si quiere tener dinero extra no se ponga a pedirlo por ahí, trabaje duro y estudie duro, a mucha gente le ha tocado así y han podido, ¿ud. por qué no?

Esos son 20 principios básicos que he detectado que han de cumplirse para una exitosa vida universitaria y un pronto grado académico que promueva una inmediata incorporación al mundo real sin tragedias.

Creo que mi camino en este blog será desarrollar un poco más cada uno de estos 20 puntos, basado en la experiencia de mis compañeros y compañeras universitarios, así como las mías personales; así que atentos(as).

Muchas gracias.

Andrés López Forero

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